El estrés, la atención informada sobre el trauma y las experiencias adversas en la infancia (EAI) han sido temas candentes en los últimos años. Tras los acontecimientos del año pasado, el interés no ha hecho más que aumentar, a medida que las comunidades exploran cómo abordar el estrés y su impacto en niños, jóvenes y familias. Es fácil perderse entre tanta información y preguntarse: "¿Cómo se aplica esto a mi caso?". Gran parte de la información disponible parece estar dirigida a profesionales que prestan servicios a la comunidad, pero lo cierto es que todos podemos contribuir a fomentar la resiliencia, la sanación y la esperanza.
Atención informada sobre el trauma: Un sistema de servicios para niños y familias que tiene en cuenta el trauma es aquel en el que todas las partes involucradas reconocen y responden al impacto del estrés traumático en quienes tienen contacto con el sistema, incluyendo niños, cuidadores y proveedores de servicios. (NCTSN – Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
Experiencias adversas en la infancia: Las experiencias adversas en la infancia, o ACE por sus siglas en inglés, son eventos potencialmente traumáticos que ocurren durante la niñez (de 0 a 17 años).
Por ejemplo:
- sufrir violencia, abuso o negligencia
- presenciar violencia en el hogar o en la comunidad
- tener un familiar que intenta suicidarse o muere por suicidio
(Definiciones tomadas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades)
TIPOS DE ESTRÉS

(tomado de www.joiningforcesforchildren.org/what-are-aces/ )
Normalmente, cuando hablamos de estrés, pensamos en la sobrecarga de trabajo y otras responsabilidades. Sin embargo, el estrés es más que algo que surge cuando trabajamos demasiado. Es útil considerar tres tipos de estrés. El primero es el estrés positivo, que en realidad es una herramienta muy importante para aprender y crecer. Las experiencias que generan nuestra respuesta normal al estrés, pero que podemos superar, nos ayudan a desarrollar habilidades y confianza. En el otro extremo del espectro se encuentra el estrés tóxico. Este es el tipo de estrés al que nos referimos cuando hablamos de experiencias adversas en la infancia (ACE, por sus siglas en inglés). Se trata de experiencias en las que nuestro cuerpo no puede salir de la respuesta al estrés. Con el tiempo, esto comienza a afectar nuestra salud física y mental. El último tipo de estrés, el estrés tolerable, es importante porque tiene un mayor impacto que el estrés normal para la salud, pero la diferencia clave radica en contar con redes de apoyo. Esto significa que podemos superar la experiencia negativa gracias a nuestras relaciones de apoyo.
Nuevas investigaciones han confirmado lo que muchos hemos experimentado: que las relaciones, los eventos y las experiencias positivas pueden reducir el impacto de las experiencias negativas tempranas y mitigar los efectos del estrés a largo plazo. Estas experiencias abarcan desde el sentido de pertenencia hasta hablar de sentimientos y participar en tradiciones comunitarias. No es necesario ser terapeuta profesional para fomentar la sanación y la resiliencia en las personas que nos rodean.
Puede que no hayas considerado estas ideas como formas de promover la esperanza, la sanación y la resiliencia, ¡pero sí que pueden serlo!
Hablar de emociones
Para empezar la cena, pídales a sus familiares que nombren una emoción que sintieron hoy y que compartan brevemente qué estaba sucediendo cuando la sintieron. En lugar de preguntar "¿Qué tal tu día?", comenzar con las emociones las convierte en el centro de la conversación y crea el hábito de conectar con los sentimientos asociados a los eventos del día. Si esta es una práctica nueva o si tienen niños pequeños, comiencen con emociones sencillas como enojo, tristeza, alegría y miedo. También pueden usar una tabla de emociones para aprender nuevas formas de compartirlas. Aquí les presentamos algunas ideas para empezar a usar una tabla de emociones:
- Seleccione una emoción y pida a cada persona que muestre cómo expresa esa emoción en su rostro o en su lenguaje corporal.
- Lee un cuento o mira un programa de televisión. Haz pausas en diferentes momentos y pídele a tu hijo que señale la emoción que cree que siente el personaje.
- Repase cada una de las emociones y pídale a su hijo que describa cómo las siente en su cuerpo. Como actividad adicional, dibuje el contorno de un cuerpo (como el de un hombre de jengibre) y pídale a su hijo que indique dónde y cómo siente esas emociones en su cuerpo.
Aprende algo nuevo sobre tus seres queridos.
Es posible que hayas pasado mucho tiempo con tu familia durante la pandemia, ya sea en persona, por teléfono o por videollamada. En tu próxima conversación, ¡piensa en temas para iniciar una charla y descubrir algo nuevo sobre tus seres queridos!
- ¿Tres palabras te describirían y por qué? ¿Qué aventuras sueñas con vivir? ¿Adónde irías, qué harías, quién estaría allí? ¿Hay alguna manera en que pueda ayudarte a hacer realidad ese sueño?
- Si se hiciera una película sobre nuestra vida, ¿cuál sería el título y a quiénes les gustaría que interpretaran a los personajes de nuestra familia?
- ¿Cuándo te sientes más tú mismo/a? ¿Qué actividades te hacen sentir más seguro/a?
- Entrevista a un miembro de la familia para saber más sobre su vida.
Realiza un inventario de resiliencia, esperanza y sanación.
Piensa en las cosas que has hecho en el pasado o que estás haciendo actualmente que fomentan la esperanza, la sanación y la resiliencia en ti mismo/a o en los demás. Haz una lista de las que te han sido útiles y a las que puedes recurrir cuando te sientas decaído/a. Considera crear una lista de deseos o un tablero de visualización inspirados en la esperanza, la sanación y la resiliencia. Deja volar tu imaginación.
Celebremos las tradiciones
Aunque las tradiciones sean diferentes este año, muchas comunidades están encontrando maneras de celebrar, incluso a distancia. Pensando en años anteriores, ¿hay elementos de las celebraciones en los que puedas participar desde casa o tal vez crear algunos nuevos? Busca plataformas comunitarias y comparte en redes sociales para conectar con otras personas que también celebran.
¿Necesitas ideas o ayuda adicional?
Una de las maneras más importantes de apoyar a los niños durante este tiempo es preguntar cómo están sus cuidadores. Ofrecemos una línea de apoyo telefónico para consultas sobre comportamiento infantil a familias y cuidadores. A través de este apoyo telefónico, brindamos escucha atenta y comprensiva para resolver los desafíos de la crianza, apoyo para afrontar el estrés actual y orientación para ayudar a los niños a comprender lo que está sucediendo. Estas breves consultas son gratuitas y confidenciales. Para comenzar, envíenos un correo electrónico a crsbehaviorsupport@ymcasd.org.
Para obtener más información, visite nuestra página web de Servicios de Consultoría de Comportamiento.